La historia de una compañía como Jannette Klein solo puede traducirse con 
una palabra: pasión.

Es la pasión por crear, por formar, por innovar, lo que ha hecho crecer a la compañía durante 32 años sin importar los retos que se hayan presentado, que sin duda, 
han sido varios. Hoy, queremos transmitirle a las nuevas generaciones, a los alumnos, a los profesionistas del futuro, cómo hemos transformado la pasión en profesión, en especialización, en oficio y verdaderas credenciales de cara al mundo de la moda y la vanguardia.

La pasión no se puede enseñar, pero sí se puede contagiar por que todos los que somos Jannette Klein hacemos todos los días lo que nos apasiona y buscamos gente que le imprima estilo a nuestra pasión, a nuestro conocimiento para que puedan escribir su propia historia.

De nada sirve la pasión por sí sola. La pasión desbordada es sólo el inicio, para transformarla en talento es necesario un rumbo, detallar la actitud correcta: atrevida y descarada, en otras palabras:

BOLD

¿Si no lo intentas cómo vas a saber?

Nunca será igual que te lo cuenten a vivirlo. La idea es no aceptar más que los medios te digan qué hacer. ¿El trabajo? Será el que a ti te haga feliz, y no el que más remunerado sea, y con la moda pasará lo mismo, busca dictarla y proponerla a tu estilo.

Hoy debemos impulsarlos a mantener su ideología. Mantenernos como su aliado y como testigos de que lo imposible es solo un estado mental. Nosotros nos dedicamos a vincular nuestra herencia (32 años construyendo actitud) con tu futuro (la vanguardia de la moda) para darle profundidad y oficio a esa pasión.

Fuimos los primeros y seguiremos siendo los primeros.

#Somos JK