La Moda y la nueva masculinidad contemporánea

by @Rene Marcov

Los tiempos cambian, los conceptos cambian, los consumidores cambian.  En la Moda nada permanece estático, lo único constante es el cambio. Al tratarse de un fenómeno cultural, todo evoluciona de forma paralela en que se modifica el comportamiento del grupo social.

Con el surgimiento y desarrollo de las nuevas generaciones de consumidores que ven en el género binario una restricción que limita las posibilidades de expresión individual, muchas plataformas digitales se han convertido en foros abiertos donde los jóvenes pueden explorar nuevas construcciones de identidad. Los límites entre lo que se considera típicamente masculino y femenino se difuminan y se mezclan. Las prendas de vestir y el maquillaje se convierten en elementos lúdicos que sirven para transgredir las normas clásicas y reconocer el surgimiento de una nueva masculinidad que confronta los cánones de la imagen tradicional, asociada con la virilidad extrema.

Esta nueva masculinidad no define a todo un género, sino a un nuevo nicho de mercado que tiene que ser atendido desde todas las perspectivas: moda, belleza y estilo de vida. La discusión se aleja del concepto de género para centrarse en temas de expresión individual. La androginia reaparece en la conversación como un elemento que cobra un nuevo significado a través de la lente de los nuevos productos etiquetados como “genderless”.

Una de las industrias que ha vista incrementadas sus ventas a través del desarrollo de este nuevo mercado es aquella de los productos de belleza y cuidado de la piel. Si bien en otros momentos se había visto beneficiada por la aparición de los “metrosexuales”, hombres heterosexuales que gustan de invertir en productos para su cuidado estético, en esta ocasión se trata de un segmento que busca alejarse de conceptos como género y orientación sexual.

El incremento de hombres influencers dedicados al maquillaje en los medios digitales como Youtube, Instagram y Snapchat ha hecho que las marcas top de “mass market” como Maybelline y Covergirl hayan elegido a personajes como Manny Mua y James Charles para ser embajadores de su marca, no solamente por sus habilidades técnicas sino porque representan un punto de influencia para consumidores hombres y mujeres que gustan del maquillaje.

La imagen de un nuevo hombre mucho más sutil y menos tosco atrae también a los diseñadores de grandes marcas como Hood by Air, Gucci, Vetements, Les Hommes y Palomo Spain quienes han encontrado en los volantes, gasas, moños, transparencias  y selecciones arriesgadas de estampados y colores algunos detalle interesantes que ayuden a moldear un nuevo canon de masculinidad para un consumidor que poco a poco se aleja de la actitud severa de los músculos, la barba y el bigote.

Las marcas poco a poco se abren a la diversidad de sus consumidores, y cambian de la misma forma en que cambian los mercados y definen los conceptos de la contemporaneidad.

 

Imágenes: Cortesía WGSN